Torremolinos roza las 2.700 viviendas turísticas mientras el alquiler alcanza máximos históricos
Los alojamientos anunciados en plataformas representan el 6,34% del parque residencial del municipio, donde el precio del alquiler se sitúa ya en 17,7 euros por metro cuadrado
Torremolinos cuenta con aproximadamente 2.721 viviendas turísticas activamente anunciadas, con capacidad para alojar a 10.929 personas, según los últimos datos de la estadística experimental del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a mayo de 2026. Esta oferta representa alrededor del 6,34% de todo el parque residencial del municipio, una proporción que refleja la creciente competencia entre el uso turístico y la vivienda destinada a residencia habitual.
La cifra sitúa a Torremolinos entre los municipios con mayor número de alojamientos turísticos de la Costa del Sol, aunque por detrás de Málaga capital, Marbella, Mijas, Benalmádena, Estepona y Fuengirola. Sin embargo, el peso de estas viviendas sobre el conjunto del parque residencial es superior al de algunos municipios con una oferta absoluta mayor.
En Torremolinos existen, de acuerdo con el INE, unas 2.721 viviendas comercializadas en plataformas como Airbnb, Booking o Vrbo. La estadística contabiliza los alojamientos detectados como activos en estos portales, por lo que no coincide necesariamente con el número de inmuebles inscritos oficialmente en el Registro de Turismo de Andalucía.
En este último registro aparecen alrededor de 5.860 viviendas con fines turísticos en Torremolinos. La diferencia se explica porque una vivienda puede conservar su inscripción turística aunque no esté siendo comercializada, permanezca temporalmente inactiva o haya dejado de anunciarse en las principales plataformas.
La oferta turística desciende en los últimos meses
Los datos también muestran una reducción de la oferta activa. En noviembre de 2025, el INE contabilizaba 3.120 viviendas turísticas en Torremolinos. En mayo de 2026, la estimación había descendido hasta las 2.721, lo que supone 399 alojamientos menos en seis meses, una caída cercana al 13%.
Este retroceso puede responder a diferentes factores: la retirada temporal de anuncios, una menor actividad fuera de determinados periodos, el endurecimiento de los requisitos legales o la depuración de alojamientos que no cumplen con las nuevas obligaciones registrales.
La normativa estatal obliga a los propietarios que comercializan alquileres de corta duración mediante plataformas digitales a disponer de un número de registro específico. Las plataformas deben identificar las unidades anunciadas mediante ese código y retirar o inhabilitar aquellos anuncios cuya inscripción haya sido suspendida o rechazada.
La disminución observada por el INE no significa necesariamente que todas esas viviendas hayan regresado al mercado residencial. Algunas pueden haberse trasladado al alquiler de temporada, haber dejado de comercializarse durante unos meses o continuar registradas sin aparecer activamente en las plataformas estudiadas.
El alquiler alcanza los 17,7 euros por metro cuadrado
La presión sobre la vivienda habitual se produce en un momento especialmente complicado para quienes buscan un alquiler de larga duración en Torremolinos. El precio medio anunciado alcanzó en junio de 2026 los 17,7 euros por metro cuadrado al mes, el nivel más elevado de la serie registrada por Idealista.
El alquiler ha subido un 4,4% durante el último año y un 2,6% en el último trimestre. El precio medio se encontraba en 16,7 euros por metro cuadrado en julio de 2025 y ha escalado progresivamente hasta los actuales 17,7 euros.
Con estos valores, una vivienda de 60 metros cuadrados tendría un alquiler teórico de alrededor de 1.062 euros mensuales, mientras que un piso de 80 metros cuadrados se situaría cerca de los 1.416 euros, sin incluir otros gastos.
Las diferencias también son importantes dependiendo de la zona. El precio anunciado alcanza los 19,2 euros por metro cuadrado en El Bajondillo, 18,6 euros en el centro, 17,5 euros en Playamar y 16,9 euros en La Carihuela-Los Nidos.
La expansión del alojamiento turístico no es la única causa del encarecimiento. En la subida también intervienen la escasez de nueva vivienda, la demanda residencial, el atractivo de Torremolinos para compradores nacionales y extranjeros, la proximidad a Málaga capital y la rentabilidad que ofrece el alquiler de corta duración.
No obstante, cuando una vivienda se destina de forma permanente al turismo deja de estar disponible para familias, jóvenes o trabajadores que buscan residir durante todo el año. En municipios costeros con una oferta limitada, esta reducción puede intensificar la competencia por los pisos disponibles y favorecer el aumento de las rentas.
Comprar una vivienda cuesta un 11% más que hace un año
El encarecimiento también afecta a la compraventa. El precio medio anunciado de la vivienda en Torremolinos se situó en junio de 2026 en 4.038 euros por metro cuadrado, un 11,1% más que un año antes y el máximo registrado hasta el momento.
En mayo de 2025, el precio era de 3.578 euros por metro cuadrado. Desde entonces, el incremento acumulado supera los 450 euros por metro cuadrado. Una vivienda de 80 metros tendría actualmente un valor teórico superior a los 323.000 euros, aunque el precio final depende de su ubicación, antigüedad y características.
Las zonas costeras presentan los valores más elevados. Playamar alcanza los 5.155 euros por metro cuadrado y La Carihuela-Los Nidos, los 4.917 euros. En El Bajondillo se sitúa en 4.604 euros, mientras que Montemar supera los 4.100 euros.
La posibilidad de explotar un inmueble como alojamiento turístico también puede influir en el mercado de compraventa. Los inversores suelen valorar no solo las características residenciales de la vivienda, sino también sus ingresos potenciales durante las temporadas de mayor demanda. Esta expectativa puede elevar el precio que están dispuestos a pagar por estudios y apartamentos próximos a la playa, al centro o a las principales zonas de ocio.
Torremolinos supera proporcionalmente a Fuengirola
En términos absolutos, Torremolinos ocupa aproximadamente el séptimo lugar de la Costa del Sol por número de viviendas turísticas activas. Málaga capital encabeza la clasificación con 8.288 alojamientos, seguida de Marbella, con 6.987; Mijas, con 4.465; Benalmádena, con unos 3.885; Estepona, con alrededor de 3.634; y Fuengirola, con 2.903.
Torremolinos aparece a continuación con 2.721 viviendas, prácticamente empatada con Nerja, que cuenta con unas 2.719.
La clasificación cambia cuando se analiza el porcentaje que representan sobre el parque residencial. Las viviendas turísticas suponen el 6,34% del total en Torremolinos, frente al 5,94% de Fuengirola. La presión relativa es todavía mayor en Nerja, donde alrededor del 16,36% de las viviendas se dedica al alojamiento turístico.
Esta comparación permite entender por qué el número absoluto no explica por sí solo la incidencia sobre el mercado residencial. Un municipio con menos viviendas puede soportar una presión mayor cuando dispone de un parque residencial más reducido.
Casi el doble de viviendas inscritas que activas
La diferencia entre los alojamientos anunciados y los registrados se repite en toda la Costa del Sol. Marbella tiene unas 6.987 viviendas activas en plataformas, pero alrededor de 15.712 inscritas oficialmente. Mijas pasa de 4.465 anuncios a 10.455 registros y Benalmádena, de aproximadamente 3.885 alojamientos activos a 8.568 inscritos.
En Estepona constan unas 3.634 viviendas anunciadas y 8.053 registradas; en Fuengirola, 2.903 activas y 6.331 inscritas; y en Torremolinos, 2.721 activas frente a 5.860 registradas.
El Registro de Turismo de Andalucía recoge las viviendas habilitadas administrativamente para ejercer la actividad, mientras que el INE trata de medir cuáles están siendo ofertadas realmente en las principales plataformas. La Junta establece, además, que los alquileres superiores a dos meses continuados para un mismo inquilino no se consideran viviendas de uso turístico.
Por este motivo, la cifra más adecuada para comparar la oferta turística real entre municipios es actualmente la del INE: 2.721 viviendas turísticas activas en Torremolinos.
El reto de mantener viviendas para los residentes
El alojamiento turístico constituye una parte importante de la economía local. Genera actividad para comercios, empresas de limpieza, restauración, transporte y servicios vinculados al visitante. También permite ampliar la capacidad de alojamiento del municipio durante el verano y otros periodos de elevada demanda.
El problema aparece cuando el crecimiento de esta modalidad no va acompañado de una ampliación suficiente de la oferta residencial. En ese escenario, el propietario puede encontrar más rentable alquilar por días o semanas que firmar un contrato de larga duración, especialmente en barrios cercanos al litoral.
Para los residentes, la consecuencia es un mercado con menos opciones, precios más elevados y una oferta marcada por la temporalidad. Algunos inmuebles se alquilan únicamente durante los meses de invierno y deben abandonarse antes del verano para volver a destinarse al turismo.
Torremolinos afronta así el reto de compatibilizar su condición de gran destino vacacional con el derecho de sus vecinos a encontrar una vivienda estable. Aunque la oferta turística activa se ha reducido desde noviembre, más de uno de cada 16 inmuebles residenciales continúa anunciado como alojamiento turístico y el alquiler convencional ha alcanzado máximos históricos.
La evolución de los próximos meses permitirá comprobar si la nueva regulación y la reducción de anuncios terminan liberando viviendas para el alquiler habitual o si los inmuebles se desplazan hacia otras modalidades de corta duración. Por el momento, comprar o alquilar una casa en Torremolinos resulta cada vez más difícil para una parte creciente de la población.